top of page

Desprendimiento de retina: lesiones predisponentes, riesgos y tratamiento

Foto del escritor: Dr. Diego Zamora
Dr. Diego Zamora
8 oct
5 min de lectura

Ver luces, “moscas volantes” o una sombra que avanza por el campo visual puede ser alarmante. A veces se debe a cambios benignos del ojo, pero también puede ser una señal de desprendimiento de retina, una urgencia oftalmológica que requiere valoración rápida.


La retina es una capa fina de tejido nervioso situada en la parte posterior del ojo. Su función es captar la luz y enviar la información visual al cerebro. Cuando se separa de la pared interna del ojo, deja de recibir el soporte que necesita para funcionar bien. Si no se trata a tiempo, puede causar pérdida de visión permanente.


Este artículo es informativo y no sustituye una consulta médica. Ante síntomas visuales nuevos o bruscos, conviene acudir a un servicio de oftalmología.


Vista de cerca de un modelo anatómico del ojo con la retina resaltada.
La retina es una capa clave para transformar la luz en visión.

Qué es el desprendimiento de retina


El desprendimiento de retina ocurre cuando la retina se separa de las capas que la nutren. El tipo más frecuente es el desprendimiento regmatógeno, que aparece cuando se forma un desgarro o agujero en la retina. A través de esa abertura, el líquido del interior del ojo puede pasar por debajo de la retina y despegarla.


También existen otros tipos menos frecuentes:


  • Traccional

    Se produce cuando membranas o tejido cicatricial tiran de la retina. Puede verse en personas con enfermedades retinianas avanzadas, como algunas formas de retinopatía diabética.


  • Exudativo

    Aparece cuando se acumula líquido bajo la retina sin que exista un desgarro. Puede asociarse a inflamación, tumores u otras enfermedades oculares.


Los síntomas más típicos incluyen:


  • Aparición repentina de puntos, hilos o “moscas volantes”.

  • Destellos de luz, sobre todo en la periferia.

  • Visión borrosa o deformada.

  • Una sombra, cortina o mancha oscura que avanza.

  • Pérdida de visión central si la mácula se afecta.


No siempre duele. Esa falta de dolor puede llevar a retrasar la consulta, pero el tiempo es un factor clave.


Lesiones que pueden predisponer a esta condición


Algunas alteraciones de la retina periférica aumentan el riesgo de que se produzca un desgarro y, después, un desprendimiento. No todas requieren tratamiento inmediato, pero sí deben ser evaluadas por un especialista.


Entre las lesiones predisponentes más conocidas están:


  • Degeneración en empalizada

    Es una zona de adelgazamiento de la retina periférica. Puede tener pequeños vasos anómalos, zonas frágiles y, en algunos casos, agujeros atróficos. Es más frecuente en personas con miopía.


  • Agujeros retinianos

    Son pequeñas aberturas en la retina. Algunos son estables y se observan durante años. Otros, si se acompañan de tracción o líquido subretiniano, pueden necesitar tratamiento.


  • Desgarros retinianos

    Suelen aparecer cuando el gel vítreo tira de la retina y la rompe. Tienen más riesgo que muchos agujeros pequeños, sobre todo si son recientes y presentan síntomas.


  • Tracciones vitreorretinianas

    El vítreo, que es el gel que rellena el ojo, está unido a la retina en distintas zonas. Cuando se separa con fuerza, puede tirar de ella y favorecer un desgarro.


  • Zonas de adelgazamiento retiniano

    Algunas áreas periféricas de la retina son más débiles. En ciertos ojos, estas áreas pueden predisponer a roturas, especialmente si se combinan con miopía alta, traumatismos o antecedentes familiares.


Vista amplia de una ilustración médica de la retina periférica con pequeñas lesiones señaladas.
Las lesiones periféricas pueden pasar desapercibidas sin una exploración específica.

Cuándo suelen aparecer estas lesiones


Muchas lesiones predisponentes no dan síntomas. Se descubren durante una revisión con dilatación pupilar, en especial cuando el oftalmólogo examina la retina periférica.


Pueden aparecer o detectarse en distintos momentos:


  • En personas jóvenes con miopía

    La miopía, sobre todo si es alta, suele asociarse a un ojo más alargado. Esto puede hacer que la retina periférica sea más fina y vulnerable.


  • Con la edad

    A partir de la edad adulta, el vítreo tiende a cambiar su consistencia. Puede licuarse y separarse de la retina. Este proceso se llama desprendimiento vítreo posterior y, aunque muchas veces es benigno, puede causar desgarros.


  • Después de un traumatismo ocular

    Un golpe directo o una sacudida fuerte pueden generar tracción sobre la retina. Los síntomas pueden aparecer de inmediato o días después.


  • Cuando hay antecedentes personales o familiares

    Haber tenido un desprendimiento en un ojo aumenta el riesgo en el otro. También influye el historial familiar en algunas personas.


Por eso, los controles no se limitan a medir la graduación. Una revisión completa puede detectar lesiones silenciosas antes de que produzcan problemas mayores.


Qué riesgos existen si no se tratan


El principal riesgo de una lesión predisponente no vigilada es que evolucione a un desgarro o a un desprendimiento de retina. No ocurre siempre, pero cuando sucede, puede avanzar con rapidez.


Si la retina se despega y el tratamiento se retrasa, pueden aparecer complicaciones como:


  • Pérdida de campo visual.

  • Afectación de la mácula, la zona responsable de la visión fina.

  • Disminución permanente de agudeza visual.

  • Proliferación vitreorretiniana, una cicatrización interna que dificulta la reparación.

  • Necesidad de cirugías más complejas.


Una sombra fija en la visión, destellos nuevos o un aumento brusco de moscas volantes deben valorarse cuanto antes.

Cuanto antes se detecta una rotura retiniana, más opciones hay de tratarla antes de que se convierta en un desprendimiento establecido.


Vista lateral de un ojo ilustrado mostrando líquido que separa la retina de la pared ocular.
Cuando el líquido entra bajo la retina, la separación puede progresar.

Opciones de tratamiento disponibles


El tratamiento depende del tipo de lesión, su localización, los síntomas y el estado general de la retina. No todas las lesiones se tratan, pero todas deben valorarse de forma individual.


Para lesiones predisponentes, las opciones más habituales incluyen:


  • Observación y controles periódicos

    Se elige cuando la lesión tiene bajo riesgo y no presenta signos de actividad. El seguimiento permite detectar cambios a tiempo.


  • Fotocoagulación con láser

    El láser crea pequeñas cicatrices controladas alrededor de un agujero o desgarro. Estas cicatrices ayudan a sellar la retina y reducen el riesgo de que el líquido pase por debajo.


  • Crioterapia

    Usa frío para formar una adhesión alrededor de la lesión. Puede ser útil cuando el láser no es posible por la localización o por las condiciones del ojo.


Cuando ya existe desprendimiento, el tratamiento suele ser quirúrgico. Las técnicas pueden incluir:


  • Retinopexia neumática, en casos seleccionados, mediante una burbuja de gas dentro del ojo.

  • Vitrectomía, que retira el vítreo y permite reparar la retina desde el interior.

  • Cirugía escleral, con una banda o explante que ayuda a aliviar la tracción sobre la retina.


A veces se combinan varias técnicas. La recuperación puede requerir reposo, tratamiento con colirios y, si se usa gas intraocular, mantener una postura concreta durante un tiempo. El seguimiento posterior es esencial.


Vista de cerca de un equipo láser oftalmológico dirigido a una ilustración de retina.
El láser puede sellar algunas lesiones antes de que progresen.

La detección temprana marca la diferencia


El desprendimiento de retina no siempre se puede prevenir, pero muchas lesiones predisponentes sí pueden identificarse antes de que causen una urgencia. La clave está en no ignorar los síntomas y en realizar revisiones completas si existen factores de riesgo, como miopía alta, traumatismos, cirugía ocular previa o antecedentes familiares.


Ante destellos, moscas volantes nuevas o una sombra en la visión, la mejor decisión es buscar valoración oftalmológica cuanto antes. En retina, actuar pronto puede cambiar el pronóstico visual.


 
 
 

Comentarios


Visítanos 

​

Ciudad Satélite

C.P. 53100

Naucalpan

Estado de México

Agenda una cita con nosotros!

​

LLAMANOS:

​

Tel: 5568318142 / 5517418212

​

​​​

Whatsapp

 

  • X
  • Youtube
  • Instagram
  • Facebook
  • WhatsApp
  • Captura de pantalla 2015-12-20 a las 11.22.59 p.m.

LLama y atenderemos tus dudas, Centro Ocular México

.  

Publicidad COFEPRIS 2515122002A00006

bottom of page